Inicio / Metodología
Nuestra
metodología
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Un enfoque holístico
interdisciplinar y riguroso.
La evaluación es un proceso interdisciplinar que integra especialidades como la psicología, la neuropsicología y la logopedia para determinar el diagnóstico y diseñar la intervención adecuada para cada persona.
Este enfoque integral nos permite comprender mejor las necesidades de cada persona. Evaluamos funciones cognitivas como la memoria, la atención, las funciones ejecutivas y el lenguaje para detectar posibles dificultades. También tenemos en cuenta los aspectos emocionales y conductuales, así como las dinámicas familiares y sociales que pueden influir en el aprendizaje y el desarrollo.
Psicología
Neuropsicología
Logopedia
Psicopedagogía
ÁREA DE EVALUACIÓN
NIÑOS
JÓVENES
ADULTOS
Trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL)
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Trastornos del habla
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Trastornos específicos del aprendizaje
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Trastornos adquiridos del habla y del lenguaje
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Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH)
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Trastorno del espectro autista (TEA)
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Altas capacidades
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Dificultades emocionales y conductuales
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Innovación y rigor en la detección de trastornos
del aprendizaje, del neurodesarrollo y de la personalidad.
DESPUÉS DE LA EVALUACIÓN,
SE PLANTEAN TRES OPCIONES:
Propuestas de intervención mediante planes de acción personalizados.
Asesoramiento y orientación puntual a la familia y al centro educativo.
Derivación a otros profesionales
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Una metodología activa centrada
en el descubrimiento y la participación.
En Trivium trabajamos para desarrollar programas de intervención que tengan en cuenta los puntos débiles, pero también los puntos fuertes y los intereses personales.
Esto implica utilizar métodos y técnicas que se ajusten mejor al estilo de aprendizaje de cada persona, integrando sus pasiones y motivaciones en el proceso terapéutico
En cuanto a las dificultades de aprendizaje, nuestro enfoque es práctico y se centra en la persona, teniendo en cuenta a su familia y su entorno más cercano.
Intervenimos para mejorar la comunicación y el lenguaje oral y escrito, teniendo en cuenta el impacto que pueden tener en el aprendizaje y en el bienestar socioemocional.
Abordamos las necesidades emocionales individuales y también ayudamos a las familias a resolver crisis puntuales dentro de su sistema relacional, propias del ciclo vital familiar.
El autocontrol o la autorregulación de las emociones tienen múltiples beneficios en los ámbitos personal, social, académico, profesional y de la salud. La capacidad para crear vínculos sociales influye muy positivamente en nuestro bienestar y favorece la salud de nuestro cerebro.
¿Por qué, dentro de un modelo de intervención individualizada, el trabajo en pareja o en grupos pequeños puede convertirse en una estrategia eficaz? ¿Qué dice la evidencia científica?
El trabajo en parejas o en grupos pequeños es especialmente beneficioso para los niños con trastornos del neurodesarrollo y del aprendizaje, como la dislexia, la discalculia, el TEA o el TDAH. La evidencia científica muestra que puede ser tan eficaz como la intervención individual y, al mismo tiempo, favorecer el desarrollo de habilidades sociales, comunicativas y emocionales en contextos más naturales. Cuando los niños tienen dificultades similares, pero complementarias, pueden compensarse mutuamente y construir aprendizajes compartidos mediante la cooperación. Este tipo de dinámica potencia la comunicación, la autoestima y la motivación, y ofrece más oportunidades para expresarse, recibir feedback inmediato y observar estrategias útiles en otros compañeros. Además, trabajar en grupos pequeños contribuye a reducir el aislamiento y favorece la normalización de las dificultades, lo que ayuda a los niños a gestionar mejor las frustraciones asociadas a su proceso de aprendizaje y las emociones que pueden surgir al verse con más dificultades que otros compañeros.
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Una vez finalizada la intervención y alcanzados los objetivos establecidos, es importante realizar revisiones periódicas para evaluar la evolución de la persona. Este seguimiento permite valorar si los cambios conseguidos se mantienen a largo plazo y la eficacia de las estrategias aplicadas. Si es necesario, se pueden realizar pruebas adicionales para actualizar los datos y el informe neuropsicológico o logopédico.
También se recomienda mantener la comunicación con los centros educativos u otros entornos relacionados para garantizar que las personas sigan recibiendo el apoyo adecuado.
El enfoque terapéutico en Trivium se basa en el reconocimiento y la valoración de la singularidad de cada individuo.